El consistorio barcelonés justifica esta medida por problemas de salubridad y la presencia de plagas en los parterres. Sin embargo, los afectados y diversas entidades denuncian que se trata de una estrategia para limpiar la zona del carrer número 2 sin proporcionar soluciones de vivienda a las cerca de 200 personas que allí residen.
“"Nos iremos mañana, pero no sabemos a dónde. No nos han ofrecido nada nuevo."
Muchos de los residentes se encuentran atrapados en un vacío legal debido a la falta de papeles, lo que dificulta su integración social. Tras el primer desalojo de la semana pasada cerca de la ronda del Litoral, los acampados lamentan la presión policial en una fecha que coincide con el inicio del Ramadán.




