El evento se inició en la plaça de Sant Pere, desde donde partió la comitiva fúnebre en honor a las reinas Thelma y Louise. El desfile recorrió el centro histórico hasta la plaça del Forn, donde se escenificó el adiós definitivo a las monarcas de la fiesta.
La procesión contó con la música de la Escola Municipal de Música de Berga y la participación de La Bauma dels Encantats. El Notario de Madrona fue el encargado de leer las últimas voluntades de las reinas en un acto que pone fin a una semana de actividades.
Tras un Carnaval marcado por el aplazamiento de desfiles debido al fuerte viento, la jornada terminó con una sardinada popular organizada por la Penya Boletaire de Berga y la colaboración de la Agrupació Teatral la Farsa.




