El desfile de las cuarenta carrozas de las entidades locales se desarrolló con un ritmo constante, completando el trayecto desde la avenida Sofia hasta el Cap de la Vila en aproximadamente 2 horas y 20 minutos. Aunque la afluencia fue masiva, se notó una ligera disminución de espectadores respecto al domingo.
Las condiciones meteorológicas fueron excepcionales, con termómetros que alcanzaron los 20 grados durante el mediodía. Esto favoreció especialmente a la Rua Infantil, donde el público pudo disfrutar del evento bajo un sol radiante en el sector de la Ribera.
Los responsables de la organización han mostrado su satisfacción por la falta de incidentes y la alta participación ciudadana. Los actos de este miércoles, incluyendo el entierro de Su Majestad Carnestoltes, ponen el punto final a la celebración.




