Los agentes de la policía científica apuntan a que una colilla o un encendedor prendió fuego a materiales inflamables en un trastero del ático. La falta de ventilación provocó una gran acumulación de humo que intoxicó a los jóvenes, quienes fallecieron por asfixia mientras intentaban encontrar una salida en la oscuridad.
Las víctimas, con edades comprendidas entre los 14 y los 17 años, utilizaban este espacio de forma recurrente para reunirse, aprovechando que la puerta de acceso al bloque estaba dañada. El Ayuntamiento de Manlleu ha señalado que no tenía constancia de este uso inadecuado de las instalaciones comunitarias.
Tras la inspección de los servicios técnicos, se ha descartado que el inmueble sufriera daños estructurales, permitiendo que el resto de los vecinos regresaran a sus viviendas tras el trágico suceso en la comarca de Osona.




