El nuevo servicio de transporte se iniciará a las 22.50 horas desde la plaza Ricard Viñes y tendrá una frecuencia de paso de 30 minutos. Esta línea estará operativa todos los sábados del año, además de fechas señaladas como las fiestas locales o el Aplec del Caragol. Como novedad tecnológica, los vehículos incorporarán cámaras de videovigilancia.
Para los jóvenes que quieran desplazarse a las discotecas de la periferia, el recorrido ofrece alternativas estratégicas. Los clientes de Biloba disponen de las paradas del Cementerio y Mercanova a unos diez minutos a pie, mientras que los usuarios de la sala Cotton podrán utilizar la parada de Laureà Figuerola.
“"Este bus será el primero en incorporar un sistema de videovigilancia para garantizar la seguridad del conductor y permitir saber en todo momento qué sucede."
La iniciativa se consolida tras las pruebas piloto realizadas durante 2024 y 2025 bajo la campaña 1.000 Ulls. El año pasado, el servicio registró 4.700 usuarios, casi 2.000 más que en la edición previa.




