El choque entre el Linyola y el Sallent se detuvo en el descanso. Aficionados y miembros del club local intentaron agredir a los jugadores visitantes y al equipo arbitral. El árbitro Guillem Puig requirió la presencia de los Mossos d'Esquadra, quienes confirmaron la falta de seguridad en el Camp Municipal de Linyola.
En el grupo 4, el partido entre Sant Quirze y Puig-reig se suspendió a cinco minutos del final. El colegiado Sergi López activó el protocolo 0 Insultos tras reiteradas ofensas del público local hacia los árbitros y jugadores. El marcador era de 2-4 a favor del Puig-reig en el momento de la interrupción.




