Un mes después del accidente en Gelida, la línea R4 de Rodalies sigue operando de forma provisional. El tramo entre la capital del Bages y el Vallès Occidental funciona con trenes lanzadera que circulan con limitaciones de velocidad por obras en la infraestructura.
La crítica principal radica en que el primer tren sale de Manresa a las 7:40, mientras que antes de la crisis de enero existían servicios antes de las 6:00. Este retraso impide que estudiantes y trabajadores lleguen a sus destinos en Barcelona antes de las nueve de la mañana.
Aunque existe un refuerzo de autobuses cada media hora, los usuarios denuncian que este servicio es insuficiente en horas punta. Por ello, solicitan recuperar frecuencias ferroviarias antes de las 7:00 para garantizar la movilidad básica hacia el área metropolitana.




