La operación policial se inició alrededor de las 9 de la mañana, cuando los agentes de la policía catalana procedieron a cortar el tráfico de la calle Casanovas utilizando vehículos e instalando vallas atadas con cadenas. Este cierre generó gran expectación y alarma entre los comerciantes que abrían sus establecimientos a esa hora.
A pesar del amplio dispositivo de seguridad, diseñado para prevenir posibles incidentes, inicialmente se mantuvo el paso normal de peatones. La presencia de las unidades ARRO (Área de Recursos Operativos) es habitual en desahucios con riesgo de oposición.
La ubicación del desalojo es particularmente sensible, ya que se encuentra a muy poca distancia de la Plaza Sant Domènec de Manresa. En esta plaza existe actualmente una acampada activa contra el desahucio del conocido como Bloc 8, un caso cuya ejecución está prevista para el lunes de la próxima semana.




