El dato, hecho público por el Idescat en coordinación con el INE, muestra que el 47,3% de la población de Cataluña declara tener dificultades para llegar a fin de mes, una cifra que supone una mejora mínima respecto al 47,6% registrado en 2024. Sin embargo, un 9,2% de los encuestados asegura llegar con "mucha dificultad" a cubrir los gastos.
Este panorama se enmarca en un aumento de la pobreza general en Cataluña, que se sitúa en el 24,8%, 0,8 puntos más que en 2024. Este incremento rompe la tendencia a la baja que se había mantenido desde el año de la pandemia, 2020, cuando la tasa era del 26,7%.
Uno de los datos más preocupantes es el aumento continuado de la pobreza infantil, que afecta al 36,1% de los menores de 16 años. Además, la pobreza golpea especialmente a los colectivos vulnerables: el 48,6% de las personas de nacionalidad extranjera y el 55,2% de la población desempleada se encuentran bajo el umbral de exclusión social.
El 35,5% de los catalanes asegura que no podría hacer frente a un gasto imprevisto de 900 euros, una cifra que refleja la fragilidad económica de muchos hogares.
El estudio, que utiliza la tasa AROPE (indicadores estandarizados europeos), también señala que, a pesar de un ligero descenso en la incapacidad de pagar vacaciones o mantener el hogar a temperatura adecuada, aumenta el porcentaje de ciudadanos que no pueden asumir un gasto inesperado.




