Exmaquinista de Renfe advierte que la línea R4 sufre desprendimientos "cada dos por tres"

Agustín Manteca, con 41 años de servicio, critica el deterioro de la infraestructura ferroviaria y la falta de mantenimiento preventivo.

Imagen genérica de una vía de tren con balasto y traviesas, posiblemente con signos de deterioro o cerca de una trinchera.
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Imagen genérica de una vía de tren con balasto y traviesas, posiblemente con signos de deterioro o cerca de una trinchera.

El exmaquinista de Renfe Agustín Manteca ha alertado sobre el grave deterioro de la infraestructura en la línea R4 (Manresa-Terrassa), atribuyendo los frecuentes desprendimientos al aumento de tráfico y la falta de mantenimiento.

Agustín Manteca, originario de Castellbell i el Vilar, se jubiló hace catorce meses tras más de 41 años conduciendo trenes. Desde su experiencia, observa con preocupación el estado actual de la red ferroviaria, especialmente en la línea que conecta el Bages con el Vallès Occidental. Según Manteca, la liberalización del sector ferroviario en Europa ha provocado un aumento significativo del tráfico de mercancías, lo que genera un desgaste superior del balasto y las traviesas.

"Cada dos por tres había un desprendimiento, o por fuertes lluvias o peor aún, a los tres días, cuando el terreno se seca, comienzan dilataciones por raíces de pinos o árboles y caen."

Agustín Manteca · Exmaquinista de Renfe
El exmaquinista recuerda que tramos como los de Vacarisses, Torreblanca, Olesa, Castellbell i el Vilar y Monistrol, que forman parte de la zona de trincheras de la R4, siempre han sido propensos a los movimientos de tierra. Antes, los maquinistas podían reducir la velocidad en puntos concretos por precaución, pero hoy en día la demanda de puntualidad obliga a mantener la velocidad máxima. Además, Manteca lamenta la desaparición de los equipos que controlaban la vía a pie, vigilando si había rocas o tirafondos flojos.
Manteca señala que puntos como la salida del túnel de Torreblanca, dirección Manresa, han sido históricamente problemáticos, con descarrilamientos y accidentes documentados. Propone soluciones estructurales importantes, como la prolongación de túneles con cemento tubular, para solucionar definitivamente los problemas de desprendimientos. Aunque cree que la situación se arreglará por la dimensión que ha tomado, advierte que las obras conllevarán retrasos y cortes de línea muy duros para los viajeros.
La problemática no se limita a la R4. Agustín Manteca también menciona la línea R3, especialmente el tramo entre Ripoll y Puigcerdà, como zona peligrosa. Asimismo, alerta sobre la línea de la costa, donde la acción del mar provoca que el agua se infiltre bajo el balasto, creando huecos invisibles que pueden ser muy peligrosos.