La experta, citada en un vídeo en Instagram, ha subrayado que la cantidad facturada o la aportación inicial no son los únicos elementos que valora la entidad bancaria. La clave para la aprobación de la operación radica en la salud financiera real de la actividad.
“"Si la empresa está en pérdidas o con un fondo de maniobra negativo, nadie te dará una hipoteca aunque aportes 200.000 euros a la compra."
Cespedosa ha advertido que si en la declaración de la renta aparecen pérdidas, el banco solo tendrá en cuenta los ingresos netos, lo que puede provocar la denegación de la operación, incluso con grandes aportaciones de capital.
Otro factor determinante es la antigüedad como autónomo o empresario y la recurrencia de los ingresos. Además, ha especificado que “no sirve subir la nómina los tres últimos meses” ni se contabilizan los dividendos como ingreso estable para la operación.




