El Departamento de Territori defiende el mantenimiento de los peajes en la C-16, desvinculándolos de la situación de la C-32 en el Garraf. Esta postura llega después de que alcaldes del Bages y entidades civiles hayan reclamado el levantamiento de las barreras de la autopista Terrassa-Manresa debido al agravamiento de las comunicaciones por la crisis de Rodalies de Renfe.
“"Nos sentimos ciudadanos de segunda, especialmente en comparación con el trato que reciben las comarcas del Garraf."
Fuentes del Departamento subrayan que la suspensión de los peajes en la C-32 se produjo por una emergencia a raíz del accidente mortal de Gelida y el corte posterior de la AP-7. En cambio, para la C-16, la consejería afirma que no se ha producido ningún corte vial que justifique la adopción de medidas excepcionales.
Para paliar los problemas de Rodalies, la consejería ha reforzado el servicio de autobuses interurbanos y la línea de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC). Además, se advierte que el levantamiento de barreras en los túneles de Vallvidrera tendría un grave impacto disuasorio en la circulación de Barcelona.
El alcalde Joan Carles Batanés, durante el acto celebrado en Sant Fruitós, criticó duramente el posicionamiento, exigiendo una rectificación por parte de Territori. El manifiesto presentado también interpela a la delegada territorial del Govern en la Catalunya Central, Elia Tortolero, a defender las necesidades de la comarca.




