La sentencia impone a la principal acusada un año y tres meses de prisión y multas de casi 10.000 euros. Los hechos salieron a la luz gracias a las denuncias de una alumna en prácticas y una vecina de la localidad de Reus.
Las grabaciones de los Mossos d'Esquadra confirmaron empujones, tirones de orejas y desatención prolongada. La directora del centro también ha sido condenada al pago de una multa por omisión del deber de impedir delitos.
“"Quise prescindir de la trabajadora al conocer el vídeo, pero algunos progenitores pidieron que continuara."
Las familias de los siete menores afectados recibirán una indemnización de 2.500 euros por niño. La resolución judicial ha sido recurrida por las partes involucradas.




