Tras ocho meses de trabajo mecánico, los Villalba han transformado una vieja Renault Express de 1988, rescatada de una masía por 150 euros, en un vehículo capaz de cruzar el desierto. Participan en el Chatarras Raid, una prueba que exige vehículos de más de 25 años y que transcurre entre Nador y Merzouga.
“"Somos primerizos en esto. Nunca nos habíamos planteado hacer ninguna de estas locuras, ni hemos participado en ninguna carrera."
El desafío técnico es mayúsculo, ya que la máquina deberá soportar etapas de entre 5 y 9 horas sobre terrenos de arena y piedra. Aníbal, a sus 65 años, ha sido el encargado de la puesta a punto del motor, convirtiendo esta preparación en un proyecto familiar que les ha unido durante los últimos meses en su tiempo libre.
Además del reto deportivo, el viaje incluye la entrega de 10 kg de comida para el Banco de Alimentos de Almería y el reparto de material escolar y ropa en zonas rurales de Marruecos. Los interesados pueden seguir su trayecto a través de su cuenta de Instagram @chatarraexpres.




