La intervención ha consistido en la eliminación de superficies de hormigón para dar paso a materiales naturales como la madera triturada y la arena. Estas mejoras buscan crear un entorno más fresco y saludable para la comunidad educativa, fomentando zonas de encuentro y juego libre en contacto con la naturaleza.
En el sector norte del colegio se ha construido una pérgola con gradas que permite realizar clases en el exterior, mientras que en el patio sur se han reforzado las zonas de sombra para los más pequeños. La actuación ha sumado 12 nuevos árboles y centenares de especies vegetales al recinto escolar.
Este proyecto es el primer paso del Plan de Refugios Climáticos de Reus, adjudicado a la empresa M. I. J Grusa SA por un importe superior al millón de euros, que también beneficiará a otros tres centros educativos de la ciudad.




