Municipios como Alcover, Vilaplana y Almoster denuncian que las interrupciones del servicio son constantes. En Alcover, la semana pasada se registraron cortes de hasta seis horas que dejaron a la población sin agua potable, ya que los pozos dependen de bombas eléctricas. El alcalde, Robert Figueras, alertó de que la falta de luz obligó a realizar rescates en ascensores.
“"Todas las reparaciones que se han hecho, en lugar de mejorar, han empeorado la línea. Tenemos dificultades que se agravan cuando hay un temporal."
En Vilaplana, el alcalde Josep Bigorra asegura que sufren al menos un corte al mes desde agosto, afectando a la restauración. Por su parte, en Almoster, el concejal Josep Llonch lamenta los microcortes continuos que dañan electrodomésticos en la urbanización Picarany.
La compañía Endesa atribuye las incidencias a rachas de viento de más de 100 km/h y niega falta de inversión. Sin embargo, los ayuntamientos critican la falta de información y la lentitud en la resolución de averías, especialmente bajo el Pla Alfa, que obliga a revisar las líneas a pie.




