Las obras del Camí del Roquís en Reus se han convertido en un proceso largo y complejo. El vial, que es la principal vía de acceso al polígono Agro-Reus, permanece cerrado al tráfico a pesar de que la calzada ya está asfaltada y la acera completada. Tras dos años de trabajos, el proyecto afronta como último obstáculo la finalización de la conexión eléctrica.
Fuentes de Preciber, la empresa impulsora, argumentan que el vial ya es apto para la circulación y solicitan una apertura provisional mientras se tramitan los permisos pendientes. Por el contrario, Endesa indica que no podrá intervenir hasta que el promotor haya finalizado las tareas urbanísticas. Desde el Ayuntamiento de Reus, se evitan fijar plazos concretos, asegurando que se trabaja para la culminación de la actuación "cuanto antes mejor".
El desacuerdo surge por el hecho de que, a pesar de la transitabilidad del camino, la obra aún no ha sido recepcionada oficialmente por la Administración. Indústries Preciber manifiesta una buena disposición por parte del consistorio, pero aún no tiene una respuesta definitiva. La empresa metalúrgica señala que, técnicamente, el camino podría abrirse y propone una solución similar a la de la calle Recasens i Mercadé, donde la circulación se mantiene abierta mientras continúan los trabajos en una de las aceras.
Estas obras forman parte del Pla Parcial del sector C-6, un ámbito de cerca de 60.000 metros cuadrados impulsado y financiado íntegramente por Preciber. La urbanización del Camí del Roquís era una de las condiciones que la empresa debía asumir para poder ampliar su planta, siendo la única implantada actualmente en el sector.
Los trabajos comenzaron en junio de 2024 y sufrieron una parada de catorce meses debido a problemas con el soterramiento de la línea de media tensión. Tras reanudarse en noviembre pasado, aún no se han completado.
Endesa, por su parte, remarca que su intervención depende de la promotora, que aún debe aportar la documentación final de obra y firmar los convenios de cesión. La compañía no especifica el tiempo necesario para esta fase.
La apertura del Camí del Roquís permitiría recuperar un atajo clave entre la carretera de Riudoms y el polígono Agro-Reus, evitando a los trabajadores tener que entrar en la ciudad. El proyecto prevé un vial de 20 metros de anchura con calzada, aceras, zonas verdes y alumbrado público.




