La monarca de este año, conocida como Reina Encarna-val, ha completado su último trayecto en un desfile mortuorio por el centro histórico. Tras dos décadas desde su primer reinado, la figura ha sido conducida hasta la plaza principal ante la mirada de cientos de asistentes que han presenciado el final simbólico de la celebración.
Tras ser consumida por el fuego, la tradición marca el inicio del Miércoles de Ceniza. Sin embargo, el Ball de Diables de Reus ha protagonizado un incidente planeado al sustraer el Brazo Incorrupto de la reina, un gesto que prolonga las festividades hasta este miércoles con la lectura de los satíricos versots.




