La prórroga de la desactivación de la ZBE en Reus se aplica desde el pasado 21 de enero y se mantendrá hasta que el servicio de trenes de Rodalies funcione con la “normalidad” requerida. Durante este periodo, todos los días de la semana tendrán la misma consideración que un día festivo en el contexto normativo de la ZBE.
Esta decisión implica que los días de suspensión no computarán para el número máximo de accesos anuales permitidos. La ordenanza prevé un límite de 24 accesos sin necesidad de autorización para vehículos de residentes de fuera de Reus o aquellos que no pagan el impuesto de vehículos en la ciudad y que están afectados por las limitaciones.
La medida de Reus se enmarca en la petición del Gobierno de la Generalitat, que ha instado a los municipios con ZBE a aplicar las excepciones y autorizaciones previstas en sus ordenanzas. El objetivo es utilizar los mecanismos de flexibilidad contemplados en la normativa vigente para permitir la entrada y salida de todos los vehículos limitados.




