Esta actuación se enmarca dentro de las políticas municipales para mitigar el incremento de temperaturas y combatir el efecto isla de calor, complementando otras iniciativas como el plan de arbolado Reus Respira o el despliegue de refugios climáticos. El proyecto cuenta con un presupuesto de 82.279 euros.
El diseño de los toldos de la calle Llovera prioriza la eficiencia, la seguridad, la resistencia y la durabilidad, buscando la homogeneidad visual. Además, se ha tenido en cuenta la protección y la visibilidad de los edificios patrimoniales de la calle, adecuándose a los requisitos del Plan Especial de Protección del Patrimonio Arquitectónico de Reus.
Los toldos se ubicarán en la parte superior de las fachadas, con alturas variables según los edificios, y se instalarán en un ángulo de 30 grados, formando una 'V' en el eje de la calle. La composición visual resultante combinará orden y repetición, adaptándose a las diferentes alturas de los inmuebles.
Para garantizar la resistencia al viento, el sistema de sujeción limitará el movimiento de las velas y se dividirán en tramos. La inclinación de los toldos también evitará la acumulación de agua en caso de lluvia.




