Setenta años de la 'helada de los algarrobos': el recuerdo del invierno más crudo del siglo XX

La histórica ola de frío de febrero de 1956 devastó la agricultura en Reus y el Baix Camp.

Imagen genérica de unos campos de cultivo escarchados durante una ola de frío intenso.
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Imagen genérica de unos campos de cultivo escarchados durante una ola de frío intenso.

El invierno actual en Reus, con nevadas y vientos intensos, recupera la memoria de la brutal ola de frío de febrero de 1956, recordada como la helada de los algarrobos por su impacto ambiental.

Aquel episodio de hace siete décadas sigue siendo el más extremo del siglo XX en el hemisferio norte. Durante tres semanas, entradas de aire siberiano desplomaron los termómetros en toda Europa. En las comarcas de Tarragona, el frío fue especialmente severo a partir del 2 de febrero, coincidiendo con la festividad de la Candelaria.
Los registros oficiales muestran mínimas de -5,6 °C en Vila-seca y -7,5 °C en Cambrils, aunque en el interior de Cataluña se bajó de los -18 °C. El récord absoluto de la península se alcanzó en el Estany Gento, en el Pallars Jussà, con una temperatura de -32 °C.

"Hacía tanto frío que la leche se helaba dentro de las lecheras mientras caminaba por las calles de Reus."

Llibre Serret · Testimonio de la época
El impacto económico fue total, matando árboles resistentes como algarrobos y olivos, lo que aceleró el éxodo rural. Incluso en el Delta del Ebro, las lagunas de la isla de Buda se convirtieron en bloques de hielo, provocando una gran mortandad de peces.