La propiedad del solar ocupado en la calle Raseta de Reus ha procedido a tapiar los accesos al recinto, siguiendo los requerimientos del Ayuntamiento. Esta actuación llega pocos días después de que un incendio afectara el asentamiento improvisado, movilizando a cuatro dotaciones de Bomberos. El fuego puso de manifiesto una problemática que los vecinos denunciaban desde hacía meses, incluyendo incivismo, problemas de convivencia, insalubridad y presunta venta de drogas.
El objetivo de estos trabajos es evitar que el solar vuelva a ser ocupado. Según ha informado el consistorio, la propiedad privada está ejecutando las obras tras los requerimientos municipales. El gobierno local ya había manifestado que seguía de cerca la situación, y la Guardia Urbana había intervenido en el solar en una quincena de ocasiones durante los últimos meses.
La situación generada por los okupas había causado un gran malestar entre los residentes de los bloques adyacentes. Los vecinos denunciaban constantes gritos, discusiones, acumulación de basura, malos olores y un tránsito continuo de personas. Algunos afectados explicaban que ya no podían ni grabar desde los balcones sin recibir amenazas, y que muchos habían optado por tapar las rejas con toallas y sábanas.
Los residentes también lamentaban que se hicieran necesidades fisiológicas dentro del solar, provocando graves problemas de insalubridad. "Es un olor insoportable. No podemos ni abrir la ventana del balcón. Es inconcebible que esto pase en el centro de Reus", expresaban.
El consistorio ha asegurado que continuará haciendo seguimiento del caso y que próximamente se reunirá con los vecinos para informarles de las actuaciones realizadas. También mantendrá la vigilancia policial en la zona y estudiará todas las opciones jurídicas para resolver definitivamente la situación.




