El grueso de las inversiones realizadas durante 2025 se destinó a mejorar el aprovechamiento de los recursos hídricos propios de la ciudad. Entre las actuaciones más destacadas se encuentra la puesta en servicio de la Bassa Nova, la construcción de una planta potabilizadora para incorporar agua de la mina del barri Fortuny a la red, y la creación de nuevas redes de agua no potable para el riego de parques y equipamientos municipales. Por primera vez, las piscinas municipales utilizaron agua no potable con garantías sanitarias.
“"La gestión del sistema de abastecimiento y saneamiento es compleja y requiere una planificación continuada para garantizar un servicio eficiente y sostenible las 24 horas del día."
Aigües de Reus también ha reforzado el control de la red con nuevos puntos de detección de fugas basados en tecnología de inteligencia artificial. Estas mejoras han permitido mantener unos rendimientos del sistema superiores a la media catalana y estatal, y algunas de estas actuaciones continuarán desarrollándose durante 2026.
En el ámbito energético, la planta fotovoltaica de la EDAR de Reus ya cubre cerca del 28% del consumo eléctrico de la depuradora. Sumada a la energía generada con biogás, la instalación produce más de dos terceras partes de la energía que consume. El objetivo de la empresa es alcanzar la plena autosuficiencia energética antes de 2035.
En cuanto a la investigación, 2025 ha sido clave con proyectos como el desarrollo de tecnologías para eliminar los PFAS del agua potable. Además, Reus se ha convertido en la primera ciudad catalana en iniciar el Plan Integral de Gestión del Sistema de Saneamiento. En el ámbito divulgativo, 7.691 personas participaron en programas pedagógicos durante el curso 2024-2025, un incremento del 29%.




