El Pere Mata de Reus: la tragedia silenciada de los psiquiátricos durante la Guerra Civil

Un estudio revela la dramática situación de los pacientes psiquiátricos en Reus, con cientos de muertes por hambre y falta de recursos durante el conflicto bélico.

Imagen de un pasillo vacío y deteriorado en un antiguo hospital psiquiátrico.
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Imagen de un pasillo vacío y deteriorado en un antiguo hospital psiquiátrico.

El Institut Pere Mata de Reus fue uno de los escenarios más duros de la retaguardia catalana durante la Guerra Civil, con cientos de muertes por hambre y falta de recursos entre los pacientes.

Durante la Guerra Civil, los centros psiquiátricos catalanes se convirtieron en lugares de gran sufrimiento, con miles de muertes lejos del frente. En Reus, el Institut Pere Mata registró cerca de medio millar de fallecimientos, una cifra que pone de manifiesto la grave crisis humanitaria que afectó a los enfermos mentales, uno de los colectivos más vulnerables y olvidados.
La escasez de alimentos, las deficientes condiciones higiénicas y la sobrepoblación fueron el pan de cada día en el centro. Los internos fueron relegados al final de la cadena de prioridades, en un contexto de recursos limitados y un sistema sanitario colapsado, una situación que se replicó en otros psiquiátricos de Cataluña.
Inicialmente, la gestión de instituciones como el Pere Mata estuvo en manos de organizaciones sindicales, hasta que la Generalitat asumió el control en el año 1937. A pesar de los esfuerzos por mantener la asistencia, la presión del conflicto y el aumento de pacientes hicieron imposible evitar el deterioro de las condiciones de vida. El año 1938 fue especialmente crítico, con un aumento significativo de la mortalidad debido al agravamiento de la situación bélica y las dificultades de abastecimiento.
Las víctimas del Pere Mata permanecieron en el olvido durante décadas, muchas de ellas enterradas en fosas comunes sin reconocimiento público. Hoy, casi noventa años después del inicio de la Guerra Civil, investigaciones impulsadas por la Generalitat y asociaciones de familiares trabajan para recuperar sus nombres y dignificar su historia, poniendo de manifiesto la necesidad de visibilizar estas vidas truncadas por la guerra.