Durante la inspección, los agentes encontraron una veintena de vehículos, incluyendo turismos, todoterrenos, motos y tractores, en diversas fases de reparación. Además, la finca disponía de un circuito de pruebas para testar los vehículos una vez reparados y una grúa-plataforma para su traslado.
El establecimiento no disponía de ninguna licencia ni autorización municipal para ejercer la actividad legalmente. Los almacenes contenían maquinaria profesional como elevadores hidráulicos y poleas de extracción de motores, pero carecía de las medidas básicas de prevención y protección en materia de seguridad industrial, ni equipos de protección individuales.
Uno de los incumplimientos más graves detectados por el Seprona es la gestión inadecuada de residuos peligrosos, como aceites usados y filtros contaminados. Esta infracción, calificada de grave, puede conllevar multas de hasta 300.000 euros.
A raíz de esta situación, la Guardia Civil ha tramitado diversas propuestas de sanción administrativa que han sido remitidas a las autoridades competentes, incluyendo el Ayuntamiento de El Perelló y los departamentos de Vicepresidencia, Territorio y Empresa y Trabajo de la Generalitat de Catalunya.




