La organización GEPEC-EdC ha iniciado acciones para detener el proyecto de la planta de biogás, actualmente en fase de tramitación administrativa, presentando alegaciones formales al Plan Especial Urbanístico (PEU). La entidad se ha reunido con cargos electos y grupos políticos municipales, así como con los vecinos de Campredó y l'Aldea, para exponer sus argumentos.
El proyecto no es adecuado para el territorio ni está ambientalmente justificado, ya que el área está clasificada como suelo de protección territorial de interés agrario y paisajístico.
Según el Plan Territorial Parcial de las Terres de l'Ebre, el área donde se pretende ubicar el PEU está clasificada como suelo de protección territorial de interés agrario y paisajístico. Por este motivo, GEPEC-EdC defiende que la zona debería quedar libre de infraestructuras y sin urbanizar, respetando los valores ambientales y agrícolas de la parcela.
Los ecologistas también critican que se destinen fondos Next Generation de la Unión Europea a este proyecto. Reclaman a la Comisión de Urbanismo del Ebro que analice con detenimiento las reclamaciones recibidas antes de dar luz verde a la instalación.




