Junts per Tortosa y el gobierno local discrepan sobre un desalojo en Remolins

La moción de la oposición sobre ocupaciones conflictivas generó un debate sobre la marcha voluntaria de un ocupante.

Imagen genérica de una sala de plenos o reunión política.
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Imagen genérica de una sala de plenos o reunión política.

La moción presentada por Junts per Tortosa en el último pleno ordinario sobre ocupaciones conflictivas desató una controversia con el equipo de gobierno de Tortosa, a raíz de un supuesto desalojo en el barrio de Remolins.

Durante la sesión plenaria del pasado lunes, la formación de la oposición vinculó la presentación de su propuesta, que finalmente fue rechazada con los votos en contra del resto de grupos, con una actuación policial para desalojar a unos ocupas del barrio de Remolins. Esta versión, sin embargo, ha sido desmentida por el equipo de gobierno de Tortosa.

"La moción presentada ha servido para que, desde que fue presentada hace unos días, ustedes hayan actuado. Han sacado a unos ocupas de una vivienda en el barrio de Remolins y a unos ocupas que llevaban dos años afectando a unas familias que estaban insistiendo aquí al ayuntamiento, y que justo unos días después esta comunidad ha visto cómo se desalojaban por parte de la policía. Aquí quiero agradecer su trabajo que ha sido brillante y también a la brigada tapando esta vivienda."

Meritxell Roigé · Portavoz de Junts per Tortosa
En contraste con las declaraciones de la portavoz de Junts per Tortosa, Meritxell Roigé, el equipo de gobierno ha asegurado que el ocupante del inmueble se marchó voluntariamente. Según fuentes municipales, no hubo ningún desalojo forzoso.

No hubo ningún desalojo, como afirmó Roigé en el pleno. Unos vecinos avisaron a la Policía Local, que cuando llegó vio que el ocupante se marchaba voluntariamente de la vivienda donde vivía en la calle Santa Anna. Por lo tanto, la Policía no intervino. Solo entró a verificar el estado de la vivienda y acto seguido pidió a Servicios que la brigada tapiara el acceso, para evitar una nueva ocupación.

Esta discrepancia pone de manifiesto las diferentes interpretaciones de los hechos entre la oposición y el gobierno local, subrayando la tensión política en torno a la gestión de las ocupaciones en la ciudad de Tortosa.