La intervención se realiza de forma quirúrgica mediante el uso de discos y cables de diamante. El objetivo es eliminar las vibraciones que podrían dañar los silos de grano del siglo XVI y las galerías subterráneas localizadas en el subsuelo de Tortosa durante las excavaciones previas.
“"Ahora la obra está en una fase muy técnica, de cuidar que todo salga bien protegiendo los hallazgos y siendo compatibles con la actividad asistencial."
La previsión oficial es que la estructura del nuevo edificio esté terminada a finales de año. El bloque, que albergará quirófanos y consultas, entraría en funcionamiento a finales de 2027. Además, los nuevos ascensores urbanos podrían abrirse este mismo verano si no interfieren con el resto de la obra en el Baix Ebre.




