La adquisición del dispositivo, con un coste de 8.000 euros, tiene como objetivo principal detectar si los vehículos de movilidad personal (VMP) han sido manipulados para superar el límite legal de 25 kilómetros por hora. La Policía Local de Tortosa utilizará el aparato de forma regular en calles principales, carriles bici y zonas peatonales.
“"Es una cuestión de convivencia en el espacio público, pero también de seguridad, porque a mayor velocidad, más grave puede ser una posible lesión."
La alcaldesa de Tortosa, Mar Lleixà, explicó que esta medida es necesaria debido al incremento de usuarios que circulan por encima del límite permitido, lo que aumenta el riesgo de accidentes.
En caso de constatar exceso de velocidad, los agentes están facultados para inmovilizar y retirar el patinete de la circulación. Las sanciones impuestas a los propietarios que incumplan la normativa vigente pueden ascender hasta los 500 euros.
El concejal de Movilidad y Seguridad Ciudadana, Francesc Vallespí, destacó que la Policía Local de Tortosa es la primera de las Terres de l'Ebre y la segunda de Catalunya en disponer de esta tecnología. Vallespí subrayó que el problema radica tanto en la manipulación de los patinetes como en la comercialización de modelos no homologados.




