La iniciativa simbólica, que se celebra simultáneamente en varios puntos, cuenta este año con la participación de unos 180 lugares de todo el Estado, Marruecos y Palestina. El objetivo es reivindicar los derechos humanos y visibilizar la situación de las personas migrantes y refugiadas en el Mediterráneo.
En Campredó, la acción se concentrará en dos lugares de gran valor patrimonial: la Casa del Prat y la Torre de Font de Quinto. Estos edificios se iluminarán como gesto de compromiso con un Mediterráneo de paz, vida y acogida.
La Encendida utiliza el simbolismo del fuego y de la luz para recordar a las miles de personas que pierden la vida cada año intentando cruzar el Mediterráneo.
Las torres, atalayas y talayots, que antiguamente estaban destinadas a la vigilancia y protección del territorio, recuperan así un nuevo significado como faros de denuncia y solidaridad. La acción también reclama políticas migratorias más justas y respetuosas con los derechos humanos.
Con esta participación, Campredó se suma a una red de municipios que apuestan por dar visibilidad a las causas sociales a través del patrimonio. Otros pueblos de las Terres de l'Ebre que se han unido a la propuesta son Tortosa, Amposta, La Ràpita, Alcanar y La Sénia.




