Su biógrafa, la cantautora y activista social Montse Castellà, la describe como una mujer de múltiples pasiones, nacida en Tortosa en 1933 durante la Segunda República. Burgos fue escritora, bibliotecaria (en Ulldecona, Amposta y Tortosa), grafóloga, pintora y restauradora de arte.
“"Zoraida Burgos escribía de una manera tranquila, inteligente, modesta, con palabras de la calle y otras más cultas, pero de una forma muy cercana, de modo que leías uno de sus poemas y, al terminarlo, te daban ganas de volverlo a leer."
Castellà señala que la discreción y timidez de Burgos, junto con su origen en el sur de Catalunya, contribuyeron a que su figura no fuera tan reconocida como su obra merecía, aunque al final de su vida le fue entregada la Creu de Sant Jordi. Su trabajo como bibliotecaria fue crucial en la posguerra, un periodo difícil para las mujeres en el mundo de la cultura.
La biografía Zoraida Burgos i Matheu (Onada Edicions) fue el resultado de seis años de encuentros y conversaciones con Castellà. Burgos, que dominaba varios idiomas como el alemán, el italiano, el francés y el inglés, buscaba la máxima concisión en sus versos. Su último libro, Convivència d’aigües, que recopila toda su poesía y fue publicado en 2017, le valió el Premio de la Crítica Catalana en 2018.



