La primera década del siglo XXI dejó una huella significativa en la crónica negra de las Terres de l'Ebre, con una serie de homicidios y asesinatos que conmocionaron a la sociedad. Desde 2001 hasta 2009, la región fue testigo de hechos violentos con diferentes motivaciones, desde robos hasta disputas personales y violencia machista.
Uno de los primeros casos que sacudió la comarca fue el doble crimen de Bot, entre diciembre de 2001 y los primeros días de enero de 2002. El 14 de enero de 2002, se encontró el cadáver de Igor Antonievich, de 34 años, con signos de violencia en la carretera comarcal C-3301. La autopsia reveló un traumatismo craneoencefálico y múltiples fracturas. Días antes, Alexandre Drianyc, de 52 años, había sido asesinado en una vivienda de la calle d'Horta, también en Bot, y su cuerpo fue encontrado momificado meses después, el 15 de mayo de 2002. Por estos hechos, Andrej Martjanov fue condenado a 34 años y medio de prisión, y Egidijus Grizas a nueve años y medio como cómplice.
El año 2004 estuvo marcado por crímenes de violencia machista. En El Perelló, el 10 de febrero, Antoni N. fue detenido por el asesinato de Daniela Plugariu, de 25 años. Más tarde, en mayo de 2004, la muerte de Albert Subirats, de 18 años, y Melody Lleixà, de 15, en Mas de Barberans, conmocionó a la localidad. La autopsia determinó que Albert disparó a Melody y luego se suicidó.
En 2005, una discusión de tráfico en Tortosa terminó con la vida de Sellam Essabbab, de 36 años, el 30 de agosto. Juan Alberto G.D. fue condenado a diecisiete años de prisión por asesinato y dos años por tenencia ilícita de armas. El año 2007 fue especialmente trágico, con casos en Corbera d'Ebre, Alcanar y l'Ametlla de Mar. En Corbera d'Ebre, Joan G. fue asesinado por Pere C. y su hermano Diego C., siendo condenados a 21 y siete años y seis meses de prisión, respectivamente. En Alcanar Platja, el parricidio de Serramar fue uno de los casos más impactantes, donde Alexander N. mató y descuartizó a sus padres. También en Alcanar Platja, Ignacio G.H. fue asesinado por Antonio José L.A., condenado a 20 años de prisión. Finalmente, en l'Ametlla de Mar, Oliver J. murió por disparos de Darren Stuart C., condenado a 13,5 años por homicidio.
El 2008 registró dos dobles crímenes. En Tortosa, en junio, una pelea por drogas resultó en la muerte de un joven de 28 años y su madre de 54, a manos de los hermanos Gabarri, condenados a un total de 36 años de prisión. El caso Febamar, en Alcanar el 4 de diciembre, implicó el asesinato de Felipe Barrio y Stella Afodoroaie, con Rubén S. y David A. condenados a 54 y 50 años de prisión, respectivamente. Finalmente, en octubre de 2009, un menor de 16 años asesinó a su madre y a su padrastro en Tortosa, en el barrio de Ferreries, siendo condenado a seis años de internamiento.




