La propuesta del ejecutivo liderado por Salvador Illa establece que las personas que se beneficien de la regularización extraordinaria tendrán el plazo de un año para iniciarse en el aprendizaje del catalán. Esta condición se tendría en cuenta al solicitar la primera renovación de su tarjeta de residencia, según ha detallado el Departament de Política Lingüística.
“"Queremos poner énfasis en el hecho de que el aprendizaje de la lengua es una herramienta real de integración."
El anuncio se ha realizado durante la reunión del Pacte Nacional per la Llengua, donde se ha confirmado que el proyecto avanza positivamente. Actualmente, 226 municipios catalanes ya se han sumado al acuerdo, incluyendo grandes ciudades del Baix Llobregat como l'Hospitalet de Llobregat, Cornellà, Sant Boi y Sant Andreu de la Barca.




