Este encuentro, que se repite ininterrumpidamente cada mes de febrero desde hace 175 años, contó con aproximadamente 650 puestos. La alta afluencia de público, que se ha incrementado en los últimos años, hizo necesaria la aplicación de un plan de movilidad específico para garantizar el acceso y evitar el colapso del municipio.
“"Se quiere poner en valor el mundo agrario, la payesía, la tradición y la identidad de Molins de Rei."
La edición especial comenzó el 23 de enero con el pregón a cargo del presentador de televisión y vecino de la villa Jordi Hurtado. El alcalde, Xavi Paz, destacó la labor de los fundadores para crear un sentimiento de pertenencia inmortal. El Ayuntamiento aprovechó el aniversario para reformular la imagen de la feria sin romper con la tradición.
La diseñadora gráfica Mariona Rodríguez fue la encargada de crear el nuevo logotipo conmemorativo del 175 aniversario, mientras que el artista molinense Josep Martí Bofarull diseñó el cartel. Además de la agricultura, la feria acogió la Fira de Vins i Caves, que celebraba su 46ª edición con 25 bodegas participantes, y que pronto cambiará de ubicación según informó Iván Mustieles.
Sigue siendo igual desde la primera vez hasta la última.




