La actuación se concentra en un tramo de tres kilómetros, comprendido entre la Ciutadella Ibèrica de Calafell y el límite con el municipio de Cunit. Esta obra da continuidad a la renovación realizada anteriormente entre la rotonda de la Cruz Roja y la Ciutadella.
La Dirección General de Carreteras se reunió este miércoles con el Ayuntamiento de Calafell para coordinar el calendario y las medidas de tráfico necesarias. Los trabajos, que se alargarán durante cuatro meses, con una interrupción prevista para la Semana Santa, comenzaron con la instalación de la señalización de obras este mismo miércoles.
La renovación del firme será integral, no un simple reasfaltado, ya que el tramo soporta una circulación diaria de unos 25.000 vehículos, lo que ha provocado un deterioro significativo. Además de la mejora del pavimento, el proyecto incluye medidas para controlar la velocidad y facilitar el paso seguro de los peatones, como la creación de nuevos pasos a la altura de la Escuela Vilamar y en la zona de las gasolineras.
“"Esta es una mejora importante, que incluye actuaciones necesarias que veníamos reclamando y que, por fin, vamos consiguiendo. Estas actuaciones no interfieren en la futura transformación de la C-31 en un vial urbano, en la cual continuamos trabajando."




