La nueva promoción de vivienda pública se levantará exactamente en la intersección entre las calles Ramon Llull y Joan Nin. Esta operación se enmarca en el plan del gobierno catalán para alcanzar las 50.000 viviendas sociales en todo el territorio antes del año 2030.
“"Estas 11 primeras viviendas son las que podían salir adelante ahora mismo, porque los terrenos estaban disponibles inmediatamente."
Según el acuerdo, la Generalitat asumirá íntegramente el coste de las obras. Esta iniciativa se suma a los esfuerzos del municipio, que ya cuenta con una promoción propia de 110 viviendas para intentar mitigar los altos precios del mercado actual.




