La pasión por el mundo ferroviario ha llevado a dos primos, ambos vinculados profesionalmente al sector, a reproducir con gran fidelidad la estación de L'Arboç tal como era entre las décadas de los 40 y 60 del siglo pasado. El edificio original de 1941 fue una reconstrucción después de que el anterior fuera destruido por un bombardeo en 1938.
La maqueta, que mide uno por cuatro metros, no solo representa el edificio de la estación, sino también su entorno de la época, incluyendo naves industriales y viñedos. Para su elaboración, los creadores se han basado en imágenes históricas y recuerdos personales, capturando la esencia de aquel periodo.
La estación de L'Arboç tiene una larga historia, con una primera construcción que data de 1865, impulsada por el crecimiento de la localidad en la línea entre Barcelona y Tarragona. Alrededor de esta infraestructura se establecieron empresas importantes como la Calderería y la Cristalería Española. El primer tren pasó por la localidad en 1967.
“"Es un homenaje sobre todo a todos los trabajadores ferroviarios."
Esta obra, que ya ha sido cedida al Ayuntamiento, sirve como recuerdo para muchos vecinos y pone en valor la historia ferroviaria del municipio, especialmente ahora que la estación actual, construida en los años 80, ha sido recientemente reformada. Uno de sus creadores, que trabajó en la estación de Tarragona, también prepara un libro sobre la historia de la estación de L'Arboç y las más de 200 personas que estuvieron vinculadas a ella.




