Los hechos incívicos tuvieron lugar alrededor de las ocho de la tarde, a la altura de la plaza Pompeu Fabra y el paso de peatones de la calle Dos de Maig, mientras la comitiva real pasaba por el Centro de Badalona.
Según las denuncias de varias familias, los objetos fueron lanzados desde un cuarto piso, impactando directamente contra los asistentes, muchos de los cuales eran niños que esperaban con ilusión el paso de los Reyes Magos.
Una conducta absolutamente irresponsable e intolerable, especialmente grave por el contexto festivo y familiar de la Cabalgata de Reyes.
Testigos presenciales aseguraron haber visto a tres o cuatro jóvenes en el balcón que se escondían inmediatamente después de arrojar los huevos y el agua. El incidente provocó ropa manchada y un fuerte sentimiento de malestar entre el público.
Este comportamiento ha motivado una queja vecinal formal con el objetivo de dar visibilidad al incidente y evitar que este tipo de actos incívicos se repitan en futuras celebraciones en la ciudad de Badalona.




