La licitación del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) destina 1,2 millones de euros a la rehabilitación de estos edificios centenarios, catalogados como Bien de Interés Cultural Local. La reforma busca transformar el conjunto en un espacio moderno y funcional, manteniendo la tipología de casa-patio y su carácter patrimonial.
El proyecto, que fue adquirido por el Ayuntamiento hace 10 años, prevé reducir las nueve casetas originales a cinco unidades de vivienda social. Se espera que las obras puedan comenzar a principios del segundo trimestre de 2026.
La reforma pondrá fin a una reclamación vecinal histórica al destinar las viviendas a personas en situación de vulnerabilidad y con problemáticas de psicomotricidad.
Estas construcciones, datadas de la primera mitad del siglo XX, son uno de los últimos ejemplos del llamado urbanismo de pasillos. Esta tipología se popularizó en L'Hospitalet durante la expansión demográfica para acoger a las familias trabajadoras que llegaban a la ciudad, a menudo con graves carencias de vivienda digna.




