El Ayuntamiento de Barcelona elegirá al nuevo Síndic de Greuges a lo largo de 2026

El proceso para sustituir o reelegir a David Bondia debe iniciarse pronto para evitar que coincida con las elecciones municipales de 2027.

Vista genérica de una sala de plenos municipal vacía o de un podio institucional.
IA

Vista genérica de una sala de plenos municipal vacía o de un podio institucional.

El Ayuntamiento de Barcelona debe iniciar el proceso de elección del nuevo Síndic de Greuges durante 2026, dado que el mandato del actual titular, David Bondia, finaliza el próximo octubre.

El proceso de elección no puede demorarse, ya que se prolonga durante varios meses y el objetivo es que no coincida con las elecciones municipales previstas para mayo de 2027. El alcalde Jaume Collboni deberá firmar el decreto de alcaldía que dará el pistoletazo de salida a la convocatoria, a la que Bondia puede volver a presentarse, puesto que el reglamento permite dos mandatos de cinco años.
Antes del actual síndic, la institución estuvo liderada por dos mujeres: Pilar Malla (entre 2005 y 2010) y Maria Assumpció Vilà (de 2010 a 2021). Bondia, que es profesor titular de Derecho Internacional Público en la Universidad de Barcelona, presidió previamente el Instituto de Derechos Humanos de Cataluña.

El alcalde, a la vista del resultado de este procedimiento, que en ningún caso le vinculará, y consultados los grupos municipales, propondrá el nombramiento del síndic/a.

El reglamento prevé que, una vez publicado el decreto, se abra un periodo de consultas de dos meses con las entidades inscritas en el registro municipal para que propongan candidatos. También se pueden presentar candidaturas por iniciativa ciudadana. Aunque la exalcaldesa Ada Colau introdujo una fase de votación ciudadana telemática (en 2016 y 2021), este proceso participativo no es vinculante.
El nombramiento final requiere el apoyo de dos terceras partes del Consejo Plenario, es decir, 27 de los 41 concejales. En la elección de Bondia en 2021, el proceso tuvo que posponerse por la falta de acuerdo, pero finalmente recibió el aval con los votos de Barcelona en Comú, PSC, Junts y ERC.