El Montseny, que se extiende entre las provincias de Barcelona y Girona, es uno de los espacios protegidos más valiosos de Catalunya y del mundo. Su valor ecológico y cultural fue reconocido por la Unesco en 1978 como Reserva de la Biosfera, y en 2013 recibió la nominación de Patrimonio Cultural Inmaterial.
Gracias a su mezcla de climas, el parque de más de 31.000 hectáreas alberga una vegetación singular que varía con la altitud, desde encinas y pinares mediterráneos en las zonas bajas, hasta robles, abetos y hayedos en las cimas. Esta diversidad lo convierte en un lugar excelente para rutas de senderismo, como la que lleva a la Iglesia de Sant Julià de Montseny o al antiguo monasterio de Sant Marçal.
Sus bosques y cumbres ofrecen la tranquilidad necesaria para desconectar del bullicio de las grandes ciudades, incluso durante los meses más fríos.
Para los más aventurados, el Montseny es ideal para iniciarse en la escalada, destacando la zona de la Soleia en Sant Martí de Centelles (Osona) para principiantes, y las paredes de Les Agudes (1.703 m) o el Turó de l'Home (1.706 m) para escalada clásica y más técnica.
La experiencia natural se complementa con la gastronomía local de municipios cercanos como Aiguafreda, Viladrau o Arbúcies, que ofrecen restaurantes con productos de proximidad. Estos locales sirven manjares como setas silvestres, embutidos de la zona o quesos artesanales, perfectos para reponer fuerzas tras una larga caminata.
El acceso al parque desde Barcelona es sencillo, ya sea en coche (aproximadamente una hora por la C-33, la AP-7 y la C-35) o en transporte público. La mejor opción es tomar la línea R2N de Rodalies hasta Palautordera (Vallès Oriental) y, desde allí, el autobús 576 dirección Montseny.




