La patronal considera la medida "improvisada, carente de rigor estratégico, desvinculada de las necesidades reales del país y con un afán plenamente recaudatorio". Opina que el incremento del impuesto "responde principalmente a necesidades de apoyo político del gobierno actual", más que a una política turística sólida.
La medida es improvisada, carente de rigor estratégico, desvinculada de las necesidades reales del país y con un afán plenamente recaudatorio.
En un contexto de "incertidumbre geopolítica y económica internacional", Confecat alerta de que el incremento de las tasas puede afectar el comportamiento de la demanda turística. La patronal no descarta un "impacto directo y negativo" sobre el turismo interior, que podría ser expulsado "fuera del territorio catalán".
La entidad también prevé "graves consecuencias sobre el equilibrio territorial", dado que zonas como los Pirineos o las Terres de l'Ebre dependen fuertemente del turismo interior y estacional. Advierten que la aplicación "homogénea" del impuesto "ignora la diversidad de realidades turísticas de Cataluña".
Además de denunciar la mayor complejidad administrativa, Confecat lamenta la "falta de diálogo, comunicación y empatía" del gobierno con los empresarios. Por ello, pide que cualquier modificación del impuesto turístico vaya precedida de un estudio económico anual "independiente" y exige más transparencia sobre el destino de los ingresos recaudados.




