Esta iniciativa, impulsada por el gobierno de Jaume Collboni, forma parte del llamado 'escudo social' y cuenta con un presupuesto de seis millones de euros. El programa se centra específicamente en dos perfiles: unidades familiares monoparentales con hijos a cargo y personas de 55 años o más que vivan solas.
Para optar a la prestación, los solicitantes deben estar empadronados en Barcelona, acreditar cinco años de residencia en Catalunya y destinar al menos el 30% de sus ingresos al pago mensual del alquiler, que no puede superar los 1.100 euros.
“"La iniciativa busca proteger tanto a personas en riesgo de perder su vivienda como a quienes están encontrando serias dificultades para mantenerse en un piso."
El importe de la ayuda cubrirá la diferencia que supere el umbral del 30% de los ingresos, con un tope máximo de 400 euros y un mínimo de 20 euros al mes. La concesión tendrá una duración máxima de un año, correspondiente al ejercicio 2026, y requerirá la justificación mensual de los pagos bancarios.




