Tras semanas de inestabilidad, el sol ha vuelto a gran parte de Catalunya. En Barcelona, sin embargo, la línea de convergencia entre el cierzo y la tramontana frenará ligeramente las temperaturas y podría generar algún chubasco débil de forma puntual durante el mediodía.
La situación se complicará durante la tarde del miércoles. La borrasca Pedro entrará por el noroeste, reforzando los vientos del sudoeste que alcanzarán los 70 km/h en el área metropolitana de Barcelona y superarán los 100 km/h en el Penedès y el prelitoral.
El jueves será la jornada más crítica por el viento, especialmente en las comarcas de Tarragona. Mientras tanto, en el Pirineo se esperan nevadas intensas por encima de los 1.000 metros antes de que el tiempo se estabilice definitivamente de cara al próximo fin de semana.




