El Ayuntamiento de Barcelona ha iniciado el despliegue de 26 nuevos dispositivos de videovigilancia, de los cuales una veintena se ubicarán en la plaza Reial y otros seis en la avenida de la Catedral. Esta actuación forma parte de la primera fase del Plan de Videovigilancia, que prevé activar un total de 134 aparatos en toda la ciudad antes de que termine el 2026.
El objetivo del gobierno liderado por Jaume Collboni es que la ciudad disponga de 500 cámaras en el año 2027, distribuidas en 34 ubicaciones diferentes. Con esta ampliación, el parque total de videovigilancia de Barcelona llegará a las 660 unidades, una cifra que el consistorio equipara a la de otras grandes capitales europeas. Los nuevos aparatos graban en alta definición y utilizan fibra óptica.
“"La videovigilancia es una herramienta de prevención delincuencial y una garantía para las víctimas en caso de sufrir un delito."
El despliegue cuenta con el aval de la Comisión de Control de Dispositivos de Videovigilancia de Cataluña, un organismo independiente presidido por el TSJC. Además de Ciutat Vella, el plan prevé instalar nuevos dispositivos en la plaza de Catalunya y el paseo Marítimo durante el primer semestre de este año.




