El acuerdo busca diluir las fronteras administrativas entre ambas urbes, que suman dos millones de habitantes. Los ayuntamientos trabajarán para equiparar servicios y unificar ordenanzas, asegurando que los grandes proyectos económicos tengan un impacto positivo en ambas localidades del Barcelonès.
“"Es un paso muy importante. Por parte de Barcelona es el primer convenio de estas características, pero no será el último."
La colaboración será fundamental para el desarrollo del futuro Hospital Clínic en los terrenos de la UB, el impulso del Biopol y la modernización de la Fira de Barcelona. Además, Barcelona se suma a la exigencia del intercambiador de la Torrassa para mejorar la red de Rodalies.




