La falta de unidades suficientes en servicio ha agravado la sobreocupación de los convoyes, generando tapones en las puertas y una creciente sensación de inseguridad. Los viajeros habituales critican que la reducción de frecuencias coincide con un momento de múltiples incidencias técnicas en la red ferroviaria catalana.
“"La decisión de finalizar el servicio en Cunit fue un error."
El conflicto estalló recientemente tras un incidente en Cunit, donde un tren con destino al Baix Penedès terminó su trayecto antes de tiempo, dejando a los pasajeros sin alternativas. Ayuntamientos y organizaciones empresariales reclaman ahora una planificación clara ante las próximas obras en los túneles del Garraf.




