La titular de Cultura subrayó que el Govern ha actuado “en todo momento con el objetivo de garantizar que cualquier actuación judicial sea compatible con la preservación” de las obras del Monasterio de Santa María de Sijena. Reconoció la complejidad del procedimiento judicial, que confronta la obligación de restitución por sentencia firme con “el deber ético de preservar un patrimonio excepcional que se encuentra en situación de máxima fragilidad”.
“"Las pinturas murales son un enfermo en la UCI. El traslado tiene unas complicaciones inmensas, pero la retirada tiene unas complicaciones infinitas."
El director del MNAC, Pepe Serra, reforzó la postura técnica, afirmando que las obras originales ya no existen, sino que son restos calcinados de los murales. Serra reiteró que el museo no se ve capaz de ejecutar la operación sin someter las obras a riesgos, ya que obligatoriamente deberían seccionarse para su traslado.
Hernández negó que la presentación de un incidente de ejecución a la sentencia fuera una maniobra de dilación, y defendió que las pinturas se encuentran en el MNAC “en las mejores condiciones posibles, controladas, monitorizadas y estabilizadas”. La consejera se mostró favorable a la propuesta de una comisión de peritos, sugerida por la jueza de Huesca, y añadió que sería bueno incluir expertos internacionales.




