Cataluña refuerza el transporte sanitario con 22 ambulancias lanzadera eléctricas

La nueva flota, 100% eléctrica, busca reducir significativamente los tiempos de espera para los pacientes que reciben el alta hospitalaria.

Ambulancia eléctrica blanca frente a un hospital, símbolo de la mejora del transporte sanitario no urgente.
IA

Ambulancia eléctrica blanca frente a un hospital, símbolo de la mejora del transporte sanitario no urgente.

El Sistema de Emergencias Médicas (SEM) ha puesto en marcha 22 nuevas ambulancias lanzadera eléctricas para agilizar los traslados de pacientes desde los hospitales a sus domicilios, buscando reducir las largas esperas tras el alta.

Estas unidades, de color blanco y totalmente eléctricas, se integrarán progresivamente en el servicio de transporte sanitario no urgente, un ámbito que ha sido objeto de críticas por su falta de puntualidad. La iniciativa forma parte de un nuevo modelo de transporte sanitario en Cataluña, que implica una inversión de 1.970 millones de euros y la incorporación de 1.600 nuevas ambulancias con equipamiento de diagnóstico avanzado.
El objetivo principal es mejorar la experiencia de los pacientes que, una vez dados de alta, deben esperar para ser trasladados. Actualmente, un 10% de los usuarios esperan más de dos horas, una cifra que el SEM quiere reducir al 5% con la nueva flota. Las ambulancias lanzadera operarán en turnos de ocho horas y se distribuirán por todo el territorio catalán.

"La salida de los hospitales es una de las principales dificultades del sistema."

el jefe de transporte sanitario no urgente
La distribución inicial prevé que las regiones sanitarias más pobladas, como Barcelona ciudad y las localidades metropolitanas, dispongan de cuatro ambulancias cada una. Otros centros como los de Tarragona, Penedès y Alt Pirineu tendrán dos unidades, mientras que Girona, Lleida, Cataluña central y las Terres de l'Ebre contarán con una. Además, los hospitales con una ambulancia lanzadera tendrán un jefe de tráfico para optimizar la gestión de los traslados.
El transporte no urgente ha sido históricamente el servicio peor valorado del SEM. Mientras que la atención presencial recibe una calificación de 8,91 sobre 10, la última encuesta de CatSalut de 2023 sobre los desplazamientos no urgentes obtuvo un 7,52, mostrando un descenso de más de un punto en seis años. La puntualidad es el factor que más influye en la insatisfacción de los usuarios, aunque la profesionalidad y la amabilidad del personal mantienen la valoración general a flote.