La sucesión de frentes lluviosos que comenzó en enero ha permitido a Catalunya superar la sequía más importante del último siglo. Esta situación ha impulsado los pantanos hasta alcanzar máximos de capacidad que no se registraban desde el 2020. Tras las borrascas Francis, Goretti, Harry e Ingrid, ahora la borrasca Joseph toma el relevo.
Este episodio meteorológico está asociado al efecto Fujiwhara, un choque entre dos tormentas que interactúan, prolongando los episodios de lluvia. La previsión para el miércoles anuncia contrastes, con claros en el litoral y lluvias persistentes en el sur de Tarragona. Los chubascos intermitentes se reactivarán entre las comarcas de Barcelona y Lleida, con nevadas en el Pirineo leridano a partir de los 900 metros.
Lo más destacado del día será la notable bajada de las temperaturas, que rondarán los 10ºC de máxima en la costa y 5ºC en el interior, dejando un ambiente de pleno invierno.
La situación de frío y chubascos continuará durante la mañana del jueves, especialmente en la mitad oeste. Sin embargo, de cara al viernes se prevé una mejora atmosférica, con el regreso del sol al este de Catalunya y precipitaciones limitadas al extremo oeste de Lleida. El fin de semana será tranquilo, aunque la inestabilidad se concentrará en las comarcas de Girona la madrugada del sábado.




